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lunes, 2 de agosto de 2010

La guerra de los yacares

La guerra de los yacares

El cuento principalmente trata de un grupo de yacarés, quienes viven en un río, que su futuro se ve amenazado por los humanos, quienes, al pasar con botes de vapor por el río, ahuyentan a los peces, de los cuales los yacarés se alimentan, lo que les hace peligrar su futuro. Los yacarés entonces planean una forma de hacerles frente a los humanos, construir un dique e impedir el paso de los buques.

El cuento en sí es un cuento simple, fácil y rápido de leer, el conflicto y el tema del cuento está expuesto a la vista y puede ser reconocido en sólo una leída.

La estructura del cuento está bien, no posee partes que queden inconclusas, ya que no las necesita al no ser un cuento de un tema muy difícil o largo, es principalmente un cuento para leer en un momento libre, ya que no es muy largo.

De alguna forma se puede rescatar una moraleja o una “frase de aliento” porque los Yacarés intentaron, pero al ver que no podían de esa manera, buscaron otras formas de completar lo que debían hacer.

Facundo Luchetta

La abeja haragana

La abeja haragana

La abeja haragana es un cuento que trata de una abeja que no trabajaba, si no que simplemente volaba y tomaba el jugo de las flores, dejaba que las otras abejas que si trabajaban hagan la miel. Un día las abejas se cansaron y le pidieron que trabaje, la abeja haragana trataba de hacerlas ver que trabajaría mediante promesas falsas y mentiras, como que se cansaba mucho, pero esto no les importaba a las otras abejas, si no que lo que importaba era que trabajara. Al ver que ella no trabajaría las abejas le prohibieron la entrada, entonces la abeja debía buscar un lugar donde dormir, pero sólo encontró una culebra.

Este cuento es parecido al de la “Guerra de los Yacarés”, es un cuento rápido y fácil de leer, su tema y conflicto están expuestos a la vista y son fácilmente reconocibles, pero en este cuento se encuentra una moraleja algo confusa, “No es la inteligencia lo que nos hace fuertes, si no que trabajemos”, y que “trabajemos, pues que al fin que nuestros esfuerzos tienden es muy superior al cansancio de cada uno”.

Facundo Luchetta